Apología a Teodoro.

El gran Teodoro hasta en su muerte sigue generando polémica, un personaje inequívocamente incómodo para los dogmáticos que toda su vida le apilaron descalificaciones e insultos por su libre accionar, desde una acera los marxistas-leninistas -creyentes de una verdad absoluta- lo acusan de haber sido un fascista, un reformista, un traidor y un neo-liberal. Por el otro lado, en la acera contraria, los verdaderamente neo-liberales -que no admiten el pluralismo ni nada que no sea el Dios mercado y su mano invisible- lo acusan de comunista, guerrillero, asesino y pare usted de contar. 

Teodoro siempre ha tenido esa cualidad de ser objeto de ataque por parte de los estrechos de mente, de los que no ven más allá de su mundo propio y sus narices, y para ser sincero, no espero menos de un dirigente que siendo militante del PCV haya emitido una crítica tan tajante y dura contra la dirección central del PCUS mediante su ensayo llamado "Checoslovaquia: el socialismo como problema". En el inicio del colapso soviético y el comunismo mundial, Teodoro fue uno de los primeros denunciantes -dentro de los distintos partidos comunistas ortodoxos del mundo- sobre la imposición a la fuerza del socialismo en la Europa del Este, algo irreconciliable con los valores democráticos que desde hace años venía pregonando.

Teodoro Petkoff en un mitin en Caracas. 


Él mismo, junto a otros dirigentes del PCV, fue uno de los primeros en descartar la lucha armada en 1968 contra la llamada cuarta república, en sus mismas palabras: "no tenía sentido decir con las armas desde una montaña lo que se podía decir en la calle o en el congreso, sin armas y libremente". Y es que la aventura guerrillera en un país como Venezuela estaba destinada al rotundo fracaso, los frentes y columnas guerrilleros se conseguían cada vez más aislados, más hacia los montes y se encontraron en una situación donde existía el riesgo de desaparecer y quedar en el olvido histórico mientras en Caracas se consolidaba una democracia incipiente que daba espacio en su congreso nacional a todas las tendencias políticas.

Ese viraje práctico e ideológico vino a tiempo, con parte de la dirigencia nacional del PCV, rompe filas con el partido y funda el MAS (Movimiento Al Socialismo), partido que se inserta en el juego democrático que imperaba para la época y se proponía como una tercera vía fuera del bipartidismo de AD-COPEI. Bajo su dirección se creó una izquierda responsable, moderna y consciente de la necesidad de la empresa privada y el mercado para la generación de riquezas y bienestar, todo en el momento cúspide de su carrera política cuando asumió, bajo mandato de Rafael Caldera, la jefatura de CORDIPLAN, donde fue ministro de planificación, y entre todas las ironías de la vida, fue él quien comandó el plan auspiciado por el FMI; si... un ex-guerrillero, manejando el plan de el organismo internacional símbolo del neo-liberalismo.

Póster de campaña presidencial del MAS.
Por último, en el fallecimiento de la cuarta república, posterior al gobierno de Caldera, se opone y rechaza la candidatura de Hugo Chávez e intenta que su partido -el MAS- no le de su apoyo a un militar golpista, cosa que no logra y que lo ve obligado a separarse de su militancia de más de 20 años. Tenía la firme creencia de que un militar no podía  gobernar en una democracia civil sin antes desmontarla, cosa que al final terminó ocurriendo como todos ya sabemos. A partir de su separación del MAS, abre el periódico Tal Cual, uno de los informativos más combativos contra el gobierno de Chávez y hoy en día, de la Dictadura de Nicolás Maduro en versión digital. Me confieso un lector casi religioso de todos sus editoriales y secciones, entretenidas y afiladas contra una dictadura que no admite el disenso y la libertad de expresión.  

Sin lugar a duda, y más allá del recuento histórico de sus acciones, derrotas y victorias, Teodoro fue un hombre vanguardista, un verdadero pensador, un animal político que incansablemente luchó por lo que creía correcto, sin importar lo que dijeran los demás. Es un ejemplo para generaciones pasadas, para las generaciones actuales y para las del futuro. Todos los jóvenes de hoy día, que nos encontramos en la lucha titánica por el retorno de la democracia a Venezuela debemos tomarnos la tarea de leerlo, pensarlo y analizarlo, pues falleció uno de los personajes insignes de nuestra Patria. Como última reflexión dejo una famosa frase de su autoría:


"Solo los estúpidos, no cambian de opinión"


QEPD, Teodoro. 



Leonardo González
Dirigente del Movimiento 13 de Marzo
En la diáspora

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